Hotel París en Praga

Historia

El Hotel París fue construido por el reconocido arquitecto Jan Vejrych en 1904 y el interior fue diseñado por A. Pfeifer. Los mosaicos cerámicos aplicados para decorar, sobre todo, el interior del restaurante fueron diseñados por J. Köhler. El Hotel París conserva su aspecto externo inconfundible de la época de la Primera República del espectacular edificio neogótico con elementos modernistas casi durante cien años.

Hasta finales de los años cincuenta el Hotel París junto con algunos otros edificios fue considerado el símbolo de éxito y fortuna de la ciudad de Praga. Sin embargo, durante los años posteriores estaba condenado a meramente sobrevivir. A pesar de ello, en 1984 el Hotel París fue declarado monumento histórico, lo que confirmó su puesto entre los más destacados monumentos de Praga. Después de la «Revolución de Terciopelo», en 1991, fue restituido por la familia Brandejs.

Sería un esfuerzo baldío intentar caracterizar el Hotel París que está magníficamente detallado y relatado con impresionante ligereza por el escritor Bohumil Hrabal en su libro “Yo que he servido al rey de Inglaterra” (“I served the English King”). Las palabras del protagonista están llenas de admiración y respecto: “El Hotel París es tan bello que me vuelve loco. Tanto espejo, tanta barandilla de bronce y tanto candelabro de bronce y, encima, tan brillantes que parece un palacio dorado.”

El lujoso Hotel París es indudablemente el mejor sitio en la Ciudad Vieja de Praga que les proporcionará el máximo lujo y comodidad a pesar de estar lejos de casa. ¡Les estamos esperando, visítenos! (seleccionado de crónicas y periódicos antiguos).

Desde el comienzo de los tiempos, los alrededores de la Puerta Horská (posteriormente la Torre de Pólvora) siempre han sido un lugar muy animado. Anteriormente, se encontraba ocupado por el edificio de Nicolás, el miembro más influyente y respectado de la familia Velflovics. Posteriormente, el edificio fue comprado por el rey Wenceslao IV quién compró también otros edificios adyacentes para crear un complejo real – curiam regis – dónde vivía casi de manera permanente al ser destruido el Castillo de Praga por el incendio en 1383. Durante la época de grandes disturbios en 1414, el maestro Jan Hus colocó en la puerta su propia declaración. Los taboritas estaban alojados en el patio real antes de emprender la batalla de Žižkov.

Más tarde, el complejo fue ocupado por el rey Wenceslao Sigmundo, seguido por Alberto y Ladislao. Cuando Jorge de Podiebrad se convirtió en rey, el lugar fue ocupado en 1492 por el parlamento. El nuevo rey Vladislao II residió por poco tiempo en el patio real y se desplazó al Castillo durante los disturbios en 1483.

Desde entonces el edificio nunca fue renovado. En los años siguientes se le prestó un mantenimiento mínimo. En 1631 fue adquirido completamente por el arzobispo Ernesto de Harrach para crear un seminario. Cuando el país fue invadido por las tropas sajonas, los edificios fueron quemados y destruidos. Una vez reconstruidos en 1635, se restablecieron las clases y el colegio con biblioteca e imprenta para el arzobispo. Después de trasladar el seminario a Clementinum, el complejo albergó un cuartel llamado Králodvorský y una academia para cadetes entre los años 1869 y 1900.

En 1694 Juan Count de Waldstein agregó al edifico más extenso la Iglesia de San Adalberto. En 1899 tanto la academia para cadetes como la iglesia fueron adquiridas por Živnostenská banka y en 1902 se inició la demolición de todos los edificios monumentales, dejando el nombre de la calle Králodvorská de recuerdo.


Dr. Tichý, Lysá n. L.